Vecino al Parque Nacional de Garajonay, es un caserío que ha estado tradicionalmente vinculado a cultivos hortofrutícolas. Está formado por unas decenas de casas de entre las cuales muchas son de piedra y barro con tejas árabes y cubiertas a dos aguas con más de 200 años de antigüedad y bien conservadas, aunque el caserío está prácticamente deshabitado aunque hace unos 40 años llegaron a residir aquí más de 100 vecinos.

Actualmente hay unos cuantos terrenos cultivados de papas, uvas y millo, y toda la zona está rodeada por sabinares, palmerales y Monteverde, así como es paso de diferentes senderos que van hacia la cuenca norte o hacia Alojera y Tazo.

Epina está justo en el límite noroeste del Parque Nacional, y del Monumento Natural del Lomo del Carretón y a unos metros por encima del caserío encontramos los famosos Chorros de Epina, legendarias fuentes de agua muy relevantes en la cultura de la isla. En esta zona encontramos también la Ermita de San Isidro, que celebra sus fiestas el 15 de Mayo.

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Tazo

Se sitúa en la cuenca al NO de la isla, entre los palmerales naturales más extensos de Canarias (12.220 palmeras), factor que perfila un paisaje etnográfico singular, caracterizado por una actividad agrícola de autoconsumo y conjuntos de casas de arquitectura rústica y tradicional. Cuenta con unas 40 edificaciones residenciales que definen el carácter de caserío […]

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