El Silbo gomero

Los habitantes de La Gomera conservan una costumbre prehispánica verdaderamente singular; el silbo gomero. Se trata de una curiosa modalidad de comunicación a distancia, un lenguaje silbado articulado que permite intercambiar una gama ilimitada de mensajes al reproducir mediante silbidos las características sonoras de una lengua hablada.

Se piensa que esta técnica pudo haber estado mucho más extendida por las islas en épocas anteriores y que se conservó sólo en La Gomera, para entablar conversaciones complejas, debido al aislamiento y a la especial conformación geográfica de la isla, sus accidentados terrenos y sus profundos y largos barrancos limitaban mucho la comunicación entre los núcleos de población.

El silbo se produce introduciendo uno o más dedos en la boca, aunque también se puede hacer sin dedos, de tal forma que al soplar el aire con cierta intensidad y ritmo y jugando con los dedos y la lengua, se obtiene una diversidad de sonidos que luego se articulan a imitación del lenguaje natural. Su aprendizaje es bastante lento, sería como aprender a hablar y requiere mucha práctica, sobre todo para lograr la habilidad suficiente que permite tanto emitir como “descifrar” los mensajes.

En condiciones favorables, éste puede alcanzar varios kilómetros, por ejemplo, desde un valle hasta las zonas altas de la isla. Además, cuando el destinatario de la información se halla demasiado lejos, ésta se le hacía llegar pasándola de un silbador a otro. Por tanto, el silbo es un lenguaje que, por su propia naturaleza, se hace público con la misma facilidad, o incluso más, que el lenguaje hablado. Cuando alguien comunica algo con el silbo, por ejemplo, una noticia, ésta no sólo es escuchada por la persona a la que va dirigida expresamente, sino que la pueden escuchar muchas otras personas, con lo cual también se hacen partícipes de ellas.

Posee un valor excepcional como muestra del genio creador humano y de una cultura propia. Además de tratarse de un sistema adaptado y desarrollado para facilitar la supervivencia en un entorno concreto, sus usuarios lo han dotado de una gran complejidad técnica y estética por ello que ha merecido la protección de la UNESCO, considerándolo Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad en Septiembre del 2009.

Al mismo tiempo que producto cultural es un proceso a través del cual se define una cultura. Al tratarse de un lenguaje que reproduce otra lengua, ha convivido con el castellano de forma no excluyente ni competitiva.

El Silbo Gomero se ha transmitido de unas generaciones a otras como elemento del patrimonio inmaterial de la comunidad. Esta transmisión, que durante siglos se realizó gracias al contacto directo entre maestro y discípulo y generalmente en el seno de la familia, ahora se efectúa mediante la enseñanza reglada en los centros educativos de La Gomera gracias a las medidas de salvaguarda tomadas por el Gobierno de Canarias.

Los cambios sociales producidos durante la última mitad del siglo XX situaron al silbo gomero al borde la extinción, con apenas unas decenas que personas mayores capaces de practicarlo. Las iniciativas de diversos agentes sociales de la isla de La Gomera y Canarias, llevaron a elaborar una legislación concreta para salvaguardar y revitalizar el silbo gomero. Estas leyes , únicas en el mundo en cuanto a protección del patrimonio oral de inmaterial, incluyen la enseñanza del lenguaje silbado de La Gomera en los planes de Educación Primaria y Segundaria Obligatoria de todos los colegios de la isla. Esta innovadora medida ha logrado que se garantice la pervivencia del silbo entre las nuevas generaciones.

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